Overblog Suivre ce blog
Editer l'article Administration Créer mon blog

* CHEMIN SCABREUX

 "Le chemin est un peu scabreux

    quoiqu'il paraisse assez beau" 

                                        Voltaire 

VISITEURS

compteur

Publié par VERICUETOS

                                  ENCUENTRO DE MUJERES POETAS COLOMBIANAS

 

Se realiza en el Museo Rayo en Roldanillo, población al norte del Departamento del Valle del Cauca al suroccidente de Colombia en Suramérica. Allí  entre la Región Andina  y la Región Pacifica  y a 148 kilómetros de Cali año tras año se lleva a cabo este evento literario.

 

Imagen 015(1)                                                              Museo Rayo, Roldanillo


He aquí una pequeña muestra de nuestras poetas colombianas. Una recopilación que exigió algunos meses de exploración y de trabajo dispendioso por una razón que quisiera mencionar: porque quise incluir mujeres de todos los rincones del país. Algunas no participaron en el encuentro de este año y por tanto he debido contactarlas por diferentes medios. La mayoría respondió con entusiasmo y envió sus poemas en versión digital –en ocasiones tuve que remitirme a sus libros y transcribir los tres o cuatro poemas respectivos-. Otras, aparecieron por primera vez y decidí seleccionarlas. Muchas, delicadamente atentas me enviaron sus trabajos y esperan con emoción el resultado de esta compilación.

 

Aquí va este gran racimo con frutos de todos los tamaños, colores y formas. Si bien mi intención primera estuvo determinada por un ideal "democrático", es cierto que se quedan muchísimas por fuera – lamento que no estén presentes varias que no pude contactar-. Además se trata de un “pequeño” indicio de lo que están escribiendo hoy en día en Colombia nuestras mujeres. Lo digo con la tranquilidad de estar anunciando un referente válido donde todas tienen un espacio: las académicas, las campesinas, las de reconocida trayectoria, las famosas, las negras y las blancas, las que simplemente buscan un lugar para su voz, aquellas de provincia que son verdaderas sorpresas, las indígenas, las que no quisieron volver al encuentro "porque no entendieron", y las que vuelven seguras de estar aportando con la calidad de su poesía y con su presencia, también las que saben que las únicas que están leyendo poesía hoy en día son las mujeres, las que se atreven y confían aún en el poder ritual de la palabra.

 

Cada año asisten  hasta 200 mujeres poetas  al  Encuentro de Mujeres Poetas Colombianas en Roldanillo, un municipio del Norte del Valle de Cauca, que durante cinco días las recibe en el Museo Rayo. Este año, por ejemplo, llegaron más de 150 poetas. Las lecturas comienzan muy temprano en la mañana y terminan a media noche con una obra de teatro o un acto musical. Cada poeta cuenta con 12 minutos para su lectura. Los recitales se complementan con ponencias académicas en torno al tema de las mujeres y la poesía.

 

 

Foto 1 Roldanillo

                             La poeta Agueda Pizarro (a la izquierda), fundadora y directora del Encuentro,

                                                                 conversa con la actriz y dramaturga Patricia Ariza.

El Encuentro de Mujeres Poetas Colombianas en Roldanillo sigue siendo un evento único en su género en Latinoamérica. Dirigido desde su primera versión por la poeta Águeda Pizarro, este evento anual no es propiedad de ningún grupo: las poetas llegan con sus propios recursos, se realiza un taller lúdico-poético al que asisten aquellas que se levantan con el día, coordinado por una gran maestra de la poesía y de la ensoñación. El auditorio en el que se realizan las lecturas permanece colmado con las poetas participantes. Allí, y esto es quizá lo más valioso, todas pueden leer, las grandes y las chicas, aquellas que al principio miraron el encuentro “de reojo” y con mucho escepticismo, pero que terminan convencidas de su importancia cultural y hasta política porque gracias a la cita de cada mes de julio se van consolidando nuevas voces de la poesía femenina colombiana. Lejos de sus núcleos habituales podemos apreciarlas en sus infinitas diferencias. Un escenario, una oportunidad de crecer, un sitio para todas las mujeres que escriben poesía  y un buen momento para someterse a la crítica. Cada año se realiza un concurso que premia a la ganadora con la publicación de su poemario.

 

La trascendencia de este encuentro, que este año 2012 celebró su XXVII versión, se puede dimensionar en múltiples aspectos. Tal vez los más relevantes se entiendan por el hecho de que en un país como Colombia, donde a las mujeres poetas no nos incluyen en casi ninguna programación cultural y donde el mercado editorial sigue gobernado por la omnipresencia masculina, esta actividad representa una forma de resistencia y de lucha pacífica por la reivindicación de nuestro lugar político y de nuestro rol evidente en la escritura de la historia cultural colombiana.

 

En este sentido, la oportunidad que nos brinda Libia Acero-Borbon y Efer Arocha con la revista Vericuetos, además de oportuna es valiosísima, pues se convierte en motivo de visibilidad y difusión de un mosaico de voces que expresan, de algún modo, la diversidad, el talento y la fuerza vital que nos distinguen.

 

Reciban entonces esta “inmensa minoría” que hoy se recoge en aliento cómplice. Vericuetos será una ventana hacia el mundo, una caja de resonancia de la poesía de mujeres de la Colombia contemporánea. 

 

Martha Patricia Meza

Enero 2013 

 

Imagen 132(1)                                                                      Roldanillo, Valle


CRISTINA VALCKE


Cali, Valle del Cauca. Magister en Literaturas colombiana y latinoamericana. Docente e investigadora de poesía colombiana y latinoamericana de la Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle. Ha publicado numerosos ensayos en libros y revistas especializados en literatura.

 

NO ANDARAS EL SIGLO VEINTIUNO

 

Luego de inventarnos la aureola

levitas sin que nadie pueda alcanzarte.

No andarás el siglo veintiuno

se presiente en la atmósfera.

Encarnabas cuando te alejamos

faltó la leche de la realidad

te alimentaste de nubes hasta ser invisible.

Quién sabe cómo descifras esta guerra

en la levedad de tu órbita

acaso descubriste nuestro acto criminal

de suplantarte.

Sea tu venganza

esta lluvia de pájaros enfermos

que solemos llamar días

esta tempestad de mariposas

estas bocas

cerrojos inviolables de tu nombre.

 

Te hemos dejado solo

y vamos por el siglo con tu ausencia.

 

 

     HACIA EL DESTIERRO

 

Bebe hoy mi leche, te quiero y tú lo sabes.

Pero quiera Dios que llore yo tu muerte mañana

cuando los míos tomen venganza”.

Canción de cuna macedonia,

en tiempos de la ocupación Otomana.

 

Ábrame la puerta hermano

una cinta de sangre

me sigue.

Como la niña de un cuento

por los caminos venía cantando

las espigas se mecían

con mi canción...

llevo las carnes violáceas

y esa semilla.

 

He visto a mi padre

cruzar sin mirarme

escupió mis pies.

Fui tras él sin que lo notara

se volvió pequeño y anciano

un hombre diminuto

que cabría entre mis dedos.

Lo supe entonces

no levantará más su rostro.

 

Ella me dijo:

Sabes que debemos sellar la entrada

ni tu voz ni tus ojos

volverán a vagar por nuestra casa.

Hemos de clausurar el corazón.

He clavado alfileres en mi vientre

germina.

La mancha de siete cabezas

que devorara mi canto una tarde

me sembró un soldado.

Los míos están obligados

a lapidar mi nombre

ninguna puerta se abrirá para mí:

está escrito.

 

Sólo nos movemos en la oscuridad

viajamos hacia el destierro

la cinta roja que avisa que hemos pasado

y en el camino van quedando

los niños muertos

los niños muertos.

Bebe de mi pecho

-no te abandono-

crece ruina mía

aprende la guerra

y vuélvete contra la bestia

que se esconde tras los matorrales.

 

Ábreme la puerta hermano

por los caminos yo venía cantando…

 

 

OLGA ELENA MATTEI

Costa Rica, radicada desde la niñez en Medellín-Colombia. Filósofa. Ha recibido múltiples reconocimientos. Su obra ha sido publicada en Colombia y en exterior. Importante poeta dentro de las letras colombianas.

 

Señora Burguesa

 

Yo soy una señora burguesa

con la barriga inflada

y escribo poesías

con dolor de garganta.

He sido

niña prodigio

muchachita insoportable

mala estudiante

reina de belleza

modelo

de esas que anuncian

sopas o artículos diversos…

 

Me metí en este lío

inevitable

de enamorarme

y sacrificar a un pobre hombre

hasta convertirlo en un marido

( sin mencionar de paso

en qué

me he convertido)

y cometí el abuso social

imperdonable

de tener cinco hijos.

 

He fracasado como madre

como esposa

como amante

como lectora

como filósofa.

Lo único que puedo hacer

mediocremente bien

es ser

señora

burguesa y despreciable

imperdonablemente inútil.

Y eso es precisamente lo que me infla

la barriga

y me hace escribir poesías

con el dolor de garganta

que me saca la rabia.

Por que todos los días me acuerdo

de la guerra y el hambre

que son tan reales como las señoras

a la misma hora

en que yo estoy aquí sentada

como una pendeja.

 

“BELLE EPOQUE”

 

Entonces era

de  buen tono

rascarse las narices

y el rape era de uso

de intelectuales y príncipes,

¡ “Oh, el melismático,

musical

placer

de estornudar!

y la alta burguesía,

iba vestida

de implacable frac,

de plumas y chaquiras,

peinados de gomina

y actitud de ” sociedad”.

Por las mañanas,

en las casas,

se zurcía,

se hacia toda clase

de clandestinas economías.

Las niñas bordaban

en la ventana

y se daban mutuamente

cinco masajes

con tricofero de Barry

a la semana.

Con el jabón de Reuter

se mantenían lozanas

y el almanaque Bristol

les decía

en cual día

perderían el alma.

 

Bella Época

de gente ingenua,

de filipichines tan felices

como valses de Viena,

de estampas hogareñas

llenas de recogida

reverencia,

Belle Epoque

de las abuelas,

la que encierra

esa nostalgia sensiblera

cuando nos amonestan

las señoras viejas

con su consabida

cantaleta

diciendo:

“En mis tiempos”

tal cosa o tal otra

y uno que no piensa

que tal vez quiere decir

“en mis tiempos

yo era hermosa”.

 

 

 

GABRIELA CASTELLANOS LLANOS

Santiago de Cuba. Ha vivido la mayor parte de su vida en Colombia. Ph.D en Análisis del Discurso Literario en la Universidad de la Florida-Estados Unidos. Docente en la Universidad del Valle de Cali. De sus nueve libros publicados, dos son de poesía.

 

VENTANA DE OFICINA

 

DESDE mi calabozo de papel

no he visto ya las altas hierbas.

Hoy han cortado el pasto.

 

Muchas noches de días como hoy

me he asomado

con los ojos sonámbulos

 

Y me he visto afuera, bajo la luna,

caminando entre ese mar

de tallos coronados de espigas,

una más entre los insectos y las hierbas.

En mi cabeza,

una nube de luciérnagas.

Una guirnalda viva

de grillos y cigarras

me adorna el cuello.

Mil libélulas

me tejen con los hilos dorados de sus alas

una leve capa.

Cierro los ojos: las abejas

me rozan los labios.

 

De pie bajo la luna,

besada, vestida y enjoyada

por múltiples criaturas,

soy una con la tierra.

 

 ULTIMA VOLUNTAD

 

No quiero que me tapien cuando muera.

No quiero que haya estorbos ni distancias

entre mi carne huérfana y la tierra,

ni manchar con mi acuosa podredumbre

las estériles lápidas de piedra.

 

Sólo quiero pudrirme limpiamente,

que se mezclen mis jugos con la tierra.

Quiero que encima de mi fresca tumba

siembren, bajo el abrigo de la hierba,

la semilla de un mango, que en su tiempo

brinde verdes racimos, frutas tiernas.

 

Pero no hay caso. Mis sobrevivientes

harán con mi cadáver lo que quieran.

 

 

FANNY MUÑOZ REYES

Vélez, Santander. Gran parte de su obra, costumbrista, está tiene un énfasis en la naturaleza. Premio Ediciones Embalaje, Museo Rayo 2003.

 

En el justo tiempo

 

Donde la sierra empieza

los ríos inventaron sus caminos

Mendihuaka, Palomino

Huachaca, y otros.

Por esos senderos

el algodón nació y dio su fruto

en el justo tiempo extendió su melena,

se abrió a manos tejedoras

para que fuera el vestido

el gorro y la mochila

de los Kogui.

 

Este desierto donde la luz

remodela la arquitectura del mundo

tierra de los cactus sin edad

queriendo tocar con sus espinas

la dimensión del azul.

Huellas de lagartos,

resistiéndose al viento.

Aquí todos nos hablan de mundos desconocidos

de pasados cristalizados,

de la extraña vivencia del tiempo.

sobre su cuerpo trazo el camino

mas el lo deshace

diciéndome en su habla

que jamás mis pies

vuelven sobre él.

 

En el desierto todo nos habla,

de un mundo desconocido.

Fosilizadas caracolas,

traídas por el agua  del mar

                                                               hablan

de un antiguo desandar.

Aquí en MULAQUIMANA

las mujeres de tostada piel,

se esconden bajo las alas del gavilán,

cuando el viento juega con sus mantas

y enreda sus cabellos.

Alguien pregunta por  el agua

                                                 si, en los tejidos de los cactus,

Ella a su vez da vida a las flores

donde desayunan las abejas.

En el silencio el aire limpio,

leemos las místicas aventuras

de quienes allí escribieron huellas.

 

 

MARIA DE LOS ANGELES POPOV

Roldanillo, Valle del Cauca. Poeta dedicada al las labores del campo. Importante exponente de la poesía afrodescendiente.

 

 Posición sexual

 

La mesa

se pone en cuatro

cuando te sientas

se cuadra y se enmantela

por si le gustas.

La mesa es de madera

por si acaso

te quieres volver gorgojo.

 

 

LADO A LADO

 

Al otro lado de mi cuerpo, hay un río,

un pedazo de tierra, un monte pubico,

al otro lado de mi cuerpo sueñan grillos,

se siembra arroz ardiente, tilo, sexo, trigo,

besos aromáticos, manzanilla,

té menstruado, anís, vino,

en medio de mis piernas, corren los ríos,

mis caderas en forma de cascada

y un hombre doméstico.

 

Al otro lado de mi cuerpo

se podan cidros, se injertan ombligos,

la tierra suda con el agua,

la luna tiene coito con el verano,

mi boca poliniza tu oído,

para pasar mi cultivo atraviesas el río,

un canalete erecto y un bote ebrio,

te bajas del bote de un brinco,

no mojes tu destino,

quieres buscarme, ubícame en tus sentidos,

gusto para abrazarme,

vista para sexuarme,

tacto para escucharme,

olfato para mi cosecha arrodillada,

al otro lado de mi cuerpo hay un río…

 

 

 

María Tabares

 

Bogotá, Cundinamarca. Poeta y narradora. Cofundadora del colectivo poético internacional Las poetas del megáfono (México) y de la Comunidad del megáfono (Colombia). Egresada de la Escuela de Escritores de México, Sogem. Premio nacional de poesía Ediciones Embalaje Museo Rayo, Roldanillo, Valle del Cauca, 2011.

 

 

Mayo 2012                                       

 

Prominentes ríos de sangre recorren

la superficie de mis manos, como los impetuosos Andes

atraviesan Suramérica.

 

A cambio de árboles amazónicos

recubre su carne magra,

sus huesos, la piel abismal de los desiertos.

 

Las observo con ternura

como se aprecian las manos ajenas de una anciana

y reconozco en ellas

su cercanía con la belleza de lo cierto.

 

He envejecido.

 

Tulúm

 

 Coronado de espuma

el mar alza su voz en la tormenta.

En su lomo marejadas de crines blancas

al viento galopan enardecidas.

 

Salvajes en su fuerza los caballos

corren desbocados

se empujan, se hacen daño.

 

Mucha es la prisa que llevan por la orilla.

Mucha la ceguera, el ansia, por la calma.

 

Desconocen que el terror viene del cielo.

Desconocen que es el invisible viento

quien empuja.

Desconocen, que es inútil el correr.

 

   

Resplandor

 

Como un niño tímido

tocando a mi puerta

 

A mi puerta dolor

cerrada por la emoción intensa

por la emoción viva del fuego

 

El recuerdo viene con sus delicados nudillos

a golpear insistente para que le abra.

 

Lo hago con sigilo,

sólo una rendija dejo abierta:

el filo de la otrora luz irrumpe de un solo golpe

y nubla por un instante

el nítido presente con su fuerza.

 

Cierro.

 

 

                                                                                              Poetas Roldanillo, Valle, suite2


Pour être informé des derniers articles, inscrivez vous :

Commenter cet article

Daniel Día 27/11/2014 08:13

Gracías por la presencia de la poesía de Colombia en sus Vericuetos.